La leyenda del rayo cuenta que hace muchos miles de años estaban los antiguos habitantes contemplando la lluvia desde su cueva. A lo lejos se veía todo el valle de Tequila siendo bañado por el agua enviada por el Dios Tlaloc.

Les asustó el fuerte estruendor de un rayo que callo sobre una planta de agave en plena floración. Con el quiote o floración tan alto fue el primer contacto. Cuando se recuperaron de lo encandilados que quedaron y lo sorprendidos, vieron que se estaba chamuscando toda la planta de agave. Al termino de la tormenta se acercaron a la planta humenante para descubrir que brotaban liquido de entre las pencas quemadas.

Curiosos como eran, lamieron un poco del jugo para descubrir que este liquido era muy dulce y contenía sabores intensos que daba energía.

Llevaron este dulce a sus casas en donde lo utilizaron para endulzar sus alimentos y refrescantes bebidas.

Sucedió lo que tenia que suceder, que el agua fresca, con el calor que hace durante el tiempo de lluvias, se fermentó en un tepache o ponche, o sea, se fermento, y por acción del espíritu de Mayahuel se convirtió en una bebida embriagante, que entonces empezaron a utilizar en sus fiestas y rituales.

Así nació aquella bebida que era ingerida como agua fresca. El cocimiento de la piñas se siguió haciendo en fosas porque así fue descubierto.

Una descripción mas viva de la utilidad del maguey nos la da Fray Francisco Jiménez, quien escribió en el siglo XVI:

Con esta planta parece que bastara proveer de todas las cosas necesarias a la vida humana, que casi son innumerables los provechos y vitalidades que de ella se sacan, porque la planta junta sirve de vallado y guarda de las heredades.

Las hojas sirven de tejas para defender los techos de las lluvias, los tallos sirven de vigas y de las mismas hojas se sacan hebras de hilo, de las cuales hacen alpargatas y lienzo, y otras obras de ropa, para costales y otras cosas que nosotros solemos hacer de fino cáñamo y algodón, de las puntas se hacen clavos y punzones, de los cuales usan los indios para horadar las orejas y por estas vías mortificarse cuando se ocupan en el culto de sus dioses.

Hacerse también alfileres, agujas y abrojos, y puntas acomodadas para la guerra, y rastrillos acomodados para sus telas. y ademas de esto cuando se quitan los pimpollos, cortandolos con navajas de piedra mana de aquella con cantidad cierto zumo o licor. del cual licor se hace vino, vinagre, miel y azucar, porque destilado este zumo y cociendolo se hace mas dulce y mas espeso hasta que finalmente se engruesa y queda en azucar, aseese vino del mismo licor, desleido con agua anadiendole cascaras de naranjas, y de melones, y otras cosas con que mas facilmente se embriaguen, que es lo que esta gente mas desea.

De este mismo licor, hacen ellos el vinagre, deshaciendolo con agua y dejandolo estar al sol por espacio de nueve dias, el mismo zumo, provoca los meses de las mujeres, ablanda el vientre, mueve la orina, purifica los rinones y la vejiga, quiebra las piedras, limpia las vias de la orina. Tomando una hoja de este mismo maguey, y puesta a asar al fuego, y exprimiendolo en una escudilla, y anadiendole un poco de salitre, muy molido, y con una mixtura vendando las senales de las heridas frescas, quita las senales con mucha facilidad.

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